Tribu virtual

Territorio de conexiones y de encuentros

Información

Enredados

La idea es conversar sobre experiencias con las nuevas tecnologías, al mismo tiempo que podamos armar un grupo que visibilice las operaciones que realiza en su propio trabajo y constitución como grupo.

Miembros: 25
Última actividad: May 7

Foro de discusión

Daniel I. Krichman

Participar en redes virtuales 2 respuestas

Iniciada por Daniel I. Krichman. Última respuesta de Miriam May. 18, 2008.

Carlos Roberto Martínez

Las redes, las prácticas y la intersubjetividad

Iniciada por Carlos Roberto Martínez May. 12, 2008.

Muro de comentarios

Agregar un comentario

¡Tienes que ser miembro de Enredados para agregar comentarios!

Marta Susana Briceño Comentario de Marta Susana Briceño el mayo 7, 2009 a las 6:49pm
Muy interesante Ricardo recurrir a la etimología de las palabras que nos devela las conexiones y las desfiguraciones de los significados de tales signos o símbolos (para algunos hay diferencias) y de cómo se usan o usamos.
Un abrazo distante pero real.
Ricardo E. Carreras Comentario de Ricardo E. Carreras el mayo 7, 2009 a las 1:29pm
Hola amigos/as: muy interesante la reflexión de nuesta contertulia Marta S. Briceño. A su vez me invita a pensar y aquí va mi propuesta acercarnos a la diferencia (hoy con-fundida) entre conexión y comunicación. Si bien es cierto que la tecnología nos facilita (¿?) parte de nuestra vida, también entramos en un espacio de rapidez incompatible con el pensar- pensarnos. Vale mencionar y para comenzar a despuntar el vicio, que "rapidez" tiene la misma raíz que "rapacidad". Les envío un abrazo humano, no virtual.
Marta Susana Briceño Comentario de Marta Susana Briceño el abril 2, 2009 a las 9:49pm
*El móvil de Hansel y Gretel
por Hernán Casciari


Anoche le contaba a Nina un cuento infantil muy famoso, el
Hansel y Gretel
de los hermanos Grimm. En el momento más tenebroso de la
aventura los niños
descubren que unos pájaros se han comido las estratégicas
bolitas de pan, un
sistema muy simple que los hermanitos habían ideado para
regresar a casa.
Hansel y Gretel se descubren solos en el bosque, perdidos,
y comienza a
anochecer. Mi hija me dice, justo en ese punto de clímax
narrativo: No
importa. Que lo llamen al papá por el móvil.
Yo entonces pensé, por primera vez, que mi hija no tiene
una noción de la
vida ajena a la telefonía inalámbrica. Y al mismo tiempo
descubrí qué
espantosa resultaría la literatura -toda ella, en general-
si el teléfono
móvil hubiera existido siempre, como cree mi hija de
cuatro años.
Cuántos clásicos habrían perdido su nudo dramático,
cuántas tramas hubieran
muerto antes de nacer, y sobre todo qué fácil se habrían
solucionado los
intríngulis más célebres de las grandes historias de
ficción.
Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica, en
cualquiera que se
le ocurra. Desde la Odisea hasta Pinocho, pasando por El
viejo y el mar,
Macbeth, El hombre de la esquina rosada o La familia de
Pascual Duarte.
No importa si el argumento es elevado o popular, no importa
la época ni la
geografía. Piense el lector, ahora mismo, en una historia
clásica que
conozca al dedillo, con introducción, con nudo y con
desenlace.
¿Ya está? Muy bien. Ahora ponga un teléfono móvil en el
bolsillo del
protagonista. No un viejo aparato negro empotrado en una
pared, sino un
teléfono como los que existen hoy: con cobertura, con
conexión a correo
electrónico y chat, con saldo para enviar mensajes de
texto y con la
posibilidad de realizar llamadas internacionales
cuatribanda.
¿Qué pasa con la historia elegida? ¿Funciona la trama
como una seda, ahora
que los personajes pueden llamarse desde cualquier sitio,
ahora que tienen
la opción de chatear, generar videoconferencias y enviarse
mensajes de
texto? ¿Verdad que no funciona un carajo?
Nina, sin darse cuenta, me abrió anoche la puerta a una
teoría espeluznante:
la telefonía inalámbrica va a hacer añicos las nuevas
historias que
narremos, las convertirá en anécdotas tecnológicas de
calidad menor.
Con un teléfono en las manos, por ejemplo, Penélope ya no
espera con
incertidumbre a que el guerrero Ulises regrese del combate.
Con un móvil en la canasta, Caperucita alerta a la abuela
a tiempo y la
llegada del leñador no es necesaria. Con telefonito, el
Coronel sí tiene
quién le escriba algún mensaje, aunque fuese spam. Y Tom
Sawyer no se pierde
en el Mississippi, gracias al servicio de localización de
personas de
Telefónica. Y el chanchito de la casa de madera le avisa a
su hermano que el
lobo está yendo para allí. Y Gepetto recibe una alerta de
la escuela,
avisando que Pinocho no llegó por la mañana. Un enorme
porcentaje de las historias escritas (o cantadas, o
representadas) en los
veinte siglos que anteceden al actual, han tenido como
principal fuente de
conflicto la distancia, el desencuentro y la
incomunicación.
Han podido existir gracias a la ausencia de telefonía
móvil.Ninguna historia
de amor, por ejemplo, habría sido trágica o complicada,
si los amantes
esquivos hubieran tenido un teléfono en el bolsillo de la
camisa.
La historia romántica por excelencia (Romeo y Julieta, de
Shakespeare) basa
toda su tensión dramática final en una incomunicación
fortuita: la amante
finge un suicidio, el enamorado la cree muerta y se mata, y
entonces ella,
al despertar, se suicida de verdad. (Perdón por el
espoiler.)
Si Julieta hubiese tenido teléfono móvil, le habría
escrito un mensajito de
texto a Romeo en el capítulo seis: M HGO LA MUERTA,PERO NO
STOY MUERTA. NO T
PRCUPES NIHGAS IDIOTCES. BSO.
Y todo el grandísimo problemón dramático de los
capítulos siguientes se
habría evaporado. Las últimas cuarenta páginas de la
obra no tendrían
gollete, no se hubieran escrito nunca, si en la Verona del
siglo catorce
hubiera existido la promoción 'Banda ancha móvil'
de Movistar.
Muchas obras importantes, además, habrían tenido que
cambiar su nombre por
otros más adecuados. La tecnología, por ejemplo, habría
desterrado por
completo la soledad en Aracataca y entonces la novela de
García Márquez se
llamaría 'Cien años sin conexión': narraría las
aventuras de una familia en
donde todos tienen el mismo nick (buendia23, a.buendia,
aureliano_goodmornig) pero a nadie le funciona el
messenger.
La famosa novela de James M. Cain - 'El cartero llama
dos veces' -escrita en
1934 y llevada más tarde al cine, se llamaría 'El
gmail me duplica los
correos entrantes' y versaría sobre un marido cornudo
que descubre (leyendo
el historial de chat de su esposa) el romance de la joven
adúltera con un
forastero de malvivir.
Samuel Beckett habría tenido que cambiar el nombre de su
famosa tragicomedia
en dos actos por un título más acorde a los avances
técnicos.
Por ejemplo, 'Godot tiene el teléfono apagado o está
fuera del área de
cobertura', la historia de dos hombres que esperan, en
un páramo, la llegada
de un tercero que no aparece nunca o que se quedó sin
saldo.
En la obra 'El jotapegé de Dorian Grey', Oscar
Wilde contaría la historia de
un joven que se mantiene siempre lozano y sin arrugas, en
virtud a un pacto
con Adobe Photoshop, mientras que en la carpeta Images de
su teléfono una
foto de su rostro se pixela sin remedio, paulatinamente,
hasta perder
definición.
La bruja del clásico 'Blancanieves' no
consultaría todas las noches al
espejo sobre 'quién es la mujer más bella del
mundo', porque el coste por
llamada del oráculo sería de 1,90? la conexión y 0,60?
el minuto; se
contentaría con preguntarlo una o dos veces al mes. Y al
final se cansaría.
También nosotros nos cansaríamos, nos aburriríamos, con
estas historias de
solución automática. Todas las intrigas, los secretos y
los destiempos de la
literatura (los grandes obstáculos que siempre generaron
las grandes tramas)
fracasarían en la era de la telefonía móvil y del wifi.
Todo ese maravilloso
cine romántico en el que, al final, el muchacho corre como
loco por la
ciudad, a contra reloj, porque su amada está a punto de
tomar un avión, se
soluciona hoy con un SMS de cuatro líneas.
Ya no hay ese apuro cursi, ese remordimiento, aquella
explicación que nunca
llega; no hay que detener a los aviones ni cruzar los
mares. No hay que
dejar bolitas de pan en el bosque para recordar el camino
de regreso a casa.

La telefonía inalámbrica -vino a decirme anoche Nina, sin
querer, nos va a
entorpecer las historias que contemos de ahora en adelante.
Las hará más
tristes, menos sosegadas, mucho más predecibles.
Y me pregunto, ¿no estará acaso ocurriendo lo mismo con
la vida real,no
estaremos privándonos de aventuras novelescas por culpa de
la conexión
permanente? ¿Alguno de nosotros, alguna vez, correrá
desesperado al
aeropuerto para decirle a la mujer que ama que no suba a
ese avión, que la
vida es aquí y ahora? No.
Le enviaremos un mensaje de texto lastimoso, un mensaje
breve desde el sofá.
Cuatro líneas con mayúsculas. Quizá le haremos una
llamada perdida, y
cruzaremos los dedos para que ella, la mujer amada, no
tenga su telefonito
en modo vibrador.
¿Para qué hacer el esfuerzo de vivir al borde de la
aventura, si algo
siempre nos va a interrumpir la incertidumbre? Una llamada
a tiempo, un
mensaje binario, una alarma. Nuestro cielo ya está
infectado de señales y
secretos: cuidado que el duque está yendo allí para
matarte, ojo que la
manzana está envenenada, no vuelvo esta noche a casa
porque he bebido, si le
das un beso a la muchacha se despierta y te ama. Papá, ven
a buscarnos que
unos pájaros se han comido las migas de pan.
Nuestras tramas están perdiendo el brillo - las escritas,
las vividas,
incluso las imaginadas - porque nos hemos convertido en
héroes perezosos.
Marta Susana Briceño Comentario de Marta Susana Briceño el abril 2, 2009 a las 9:37pm
El origen de la Tecnología

El ancho de los ferrocarriles (distancia entre los 2 rieles) de Estados Unidos es de 4 pies y 8,5 pulgadas.
¿Por qué se usó esa medida?
Porque ésta era la medida de los ferrocarriles ingleses y, como los ferrocarriles americanos fueron construidos por los ingleses, esta medida fue usada por una cuestión de compatibilidad.
¿Por qué usaban los ingleses esta medida?
Porque las empresas inglesas que construían los vagones eran las mismas que construían las carrozas antes de que existiera el tren y utilizaron los mismos elementos que usaban para fabricar las carrozas.
¿Por qué las carrozas tenían esa medida (4 pies y 8,5 pulgadas)?
Porque la distancia entre las ruedas de las carrozas debería ser tal que pudiesen caber en las antiguas callecitas de Europa, que tenían exactamente esa medida.
¿Y por qué las callecitas tenían esa medida?
Porque estas calles fueron abiertas por el Imperio Romano, durante sus conquistas, cuyas medidas estaban basadas en los antiguos carros romanos.
¿Y por qué los carros romanos tuvieron esa medida?
Porque se hicieron para acomodar el trasero de 2 caballos.
Finalmente - y ahí quería yo llegar - el trasbordador orbital norteamericano "Shuttle" utiliza 2 tanques de combustible (SRB por "Solid Rocket Booster") que son fabricados por Thiokol, en el estado de Utah. Los ingenieros que lo proyectaron preferían haberlo hecho más grandes, pero tuvieron limitaciones por los túneles de los ferrocarriles en donde serían transportados, ya que estos tenían sus medidas basadas en la trocha del tren.

CONCLUSIÓN: El ejemplo más avanzado de la ingeniería mundial en diseño y tecnología está condicionado por el tamaño del culo del caballo romano!!.........
Graciela de la M. M. Caccuri Comentario de Graciela de la M. M. Caccuri el noviembre 24, 2008 a las 12:45pm
Con relación a la imagen enviada el día 21 de noviembre pasado, les debía una explicación, se encuentra en el parque Frogner en Oslo y es del escultor Gustav Vigeland (1869-1943) la mayor parte de sus esculturas las realizó durante la ocupación alemana, parecen imágenes reales, describen a su vez todo tipo de emociones, y en este caso particular son varios cuerpos entrelazados o enredados formando un círculo. Ello es muy importante pues en general todas sus esculturas están muy relacionadas con el ciclo vital del ser humano, desde su concepción en el seno materno hasta su ancianidad. Trataré de ampliar la foto para poder observar en detalle las figuras que la componen.
Graciela de la M. M. Caccuri Comentario de Graciela de la M. M. Caccuri el noviembre 21, 2008 a las 10:14am
Envío la imagen

Graciela de la M. M. Caccuri Comentario de Graciela de la M. M. Caccuri el noviembre 21, 2008 a las 10:11am
Te envié una imagen pero por error la regristré en Fotos, espero ahora incorporarla correctamente para el tema de "Enredados" , es una escultura que se encuentra en un parque muy bonito en la ciudad de Oslo, Noruega, después te daré más detalles.
JULIA Comentario de JULIA el septiembre 6, 2008 a las 8:22am
Hola, muy interesante este estar enredados, y me encanta a imagen que lo simboliza, y como casusalidad ( sera casualidad??) o coincidencia (que las hay las hay) quisiera agregar dos imagenes que hace mucho tiempo logre y que adoro....gracias por este espacio, que luego leere con muchas ganas, un beso a todos

ROSA DOBRY Comentario de ROSA DOBRY el septiembre 5, 2008 a las 4:24pm
tengo 0 experiencia en esto, me encantaria sumarme. la semana proxima subo una foto y comienzo a intercambiar
Miriam Comentario de Miriam el junio 25, 2008 a las 6:51pm
Hola Mayte... mirá voy a ver la página... me dan ganas de hacer algo distinto este año... no descarto la idea de enganchar a los chicos en `proyecto que los saque de los entornos habituales... por esto voy a chusmear la página de la que me das el dato y veo... sigo pensando en esto... y Gracias, muchas gracias...
Miriam.
 

Miembros (25)

Daniel I. Krichman Miriam Carlos Roberto Martínez Roman Mazzilli Silvia Boggi Mayte Guillermo Gabriela Sellart Faby Hasenclever vero Pablo Scarfo monica streger Carolina Hugo Basile valeria HJ ROSA DOBRY JULIA JIMENA Ricardo E. Carreras Euge Graciela de la M. M. Caccuri Silvio Socci | agendate todos los Lunes de 9 a 10 AM El Dia que te quieras, www.fmdakota.com 104.7 Mauricio Marta Susana Briceño
 
 

Sobre

Tribu virtual: territorio de conexiones y de encuentros

 

© 2009   creado por Roman Mazzilli en Ning.   Crear tu propia red social

Insignias  |  Informar un problema  |  Privacidad  |  Términos de servicio